Rock, tango y cuarteto en la penúltima noche del Festival de Verano

Cultura 23 de enero de 2018 Por
La noche ledesmense se llena de fama al presentar en cada edición una oferta diversificada, superadora musicalmente hablando -en cuanto a ritmos y formatos musicales- y que además, cuenta con un ambiente tranquilo, seguro y confortable.
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1 / 6 - Carlos Darraidou, voz de la banda Aerosol

Es que hablamos partircularmente de su 4ta noche que se presentó completa. Como siempre la organización contó con el apoyo de la Provincia de Córdoba que pudo apreciarse por los múltiples auspicios de las instituciones que dependen, y en esta ocasión, estuvo acompañando el evento, el legislador Daniel Passerini.

Una noche única, donde pudo apreciarse y conocerse la destreza de bandas regionales como el caso de Aerosol, (de Canals), quienes hacen rock, pop, ska, alternativa con temas propios y reversionando clásicos de estos ritmos. Un grupo que promete, que viene trabajando arduamente y que por los dichos del cantante, están siendo acompañados por un ex productor de Abel Pintos quien guiará sus destinos comerciales.

El grupo está compuesto por Carlos Darraidou (guitarra y voz), Juan Cruz Corvari (guitarra), Diego Zorzenon Balangero (bajo) y Juan Pablo Becaria (percusión). 

Luego, le todó el turno a la orquesta juvenil de tango  “La Juan D’arienzo”, agrupación bonaerense ideada con el objetivo de entregarle al público el característico ritmo del “Rey del Compás”. Esta orquesta reune elementos jóvenes y talentosos de nivel internacional ofreciendo por un lado, el estilo de una de las más grandes orquestas típicas de la historia del tango, interpretado con el más severo ajuste profesional y por otro, una nueva imagen que aporta frescura al circuito milonguero.  Se llevó una gran devolución por parte del público ledesmense, quienes se levevantaron a bailar sobre el pasto de la plaza San Martín, a filmar y a sacar fotos al compás del dos por cuatro.

  “La Juan D’arienzo” está formada por 10 integrantes: Pablo Valle en Piano y Andres Santarsiero en contrabajo; Pablo Ginzburg, Sebastian Frassón, Juan Pablo Cravenna y Emilio Pagano en los violines, y en la fila de bandoneones Ricardo Badaracco, Pablo Amado y Nicolás Tognola. La típica es dirigida por el 1º Bandoneón de la misma, Facundo Lázzari, nieto del recordado bandoneonísta quien fuera además arreglador y 1º Bandoneón de la Orquesta de Juan D’arienzo desde 1950 hasta el fallecimiento del Maestro D’arienzo, continuando luego su carrera al frente de Los Solistas de D’arienzo. La orquesta cuenta con la voz de Fernando Rodas, talentoso cantor de notable trayectoria.

 Y de las cuerdas pasamos a los vientos, porque al final y con un público que se iba sumando y renovando a lo largo de toda la noche, le tocó el cierre a Jorge “el Toro” Quevedo, quien llegó acompañado de sus clásicos trombones que tanta fuerza le imprimen al ritmo cuartetero. Como todos saben, Quevedo es la voz hecha “cuerpo”, sus inicios como locutor y su trayectoria en famosas bandas anteriores como Chébere, Marejada o Las Laras, quedan plasmadas en este registro de bajo tan particular, que resuena en canciones nostálgicas por el tiempo y que se combinan con otras modernas.

Abrió con su consabido : “quiero volverme a encender como una hoguera...”. (Leña Seca) y continuó con 25 rosas, para desplegar un extenso repertorio histórico.