Una controversia se desató en la última sesión del Concejo Deliberante luego de que el presidente del cuerpo, Gustavo Beltramino, intentara impedir la labor de la prensa local.
Según denunciaron periodistas presentes, el titular del Concejo, Gustavo Beltramino, buscó prohibir la filmación de la sesión al periodista y director de Canal 7 Arias, Juan José Stadelmann que cubría el encuentro, pese a que las reuniones son de carácter público. Momentos después, con la sesión iniciada otro comunicador, Jorge Guío fue invitado a “ponerse en su lugar y a que «no moleste” o caso contrario, sería “retirado por la fuerza pública”.
El hecho fue calificado por comunicadores, referentes políticos y ciudadanos, como un claro “abuso de poder” y un ataque directo a la libertad de expresión. “La labor periodística no puede ser restringida en un ámbito democrático. Las sesiones deliberativas son públicas por definición”, expresó una de las asistentes, la abogada, Dra. Viviana Gallardo.
Posteriormente, el miércoles 17 de septiembre, en el programa Panorámico de la emisora local Radio Nota 89.9, el periodista Juanjo Stadelmann relató los desagradables momentos por los que tuvo que atravesar ante el intento de censura previa por parte del presidente del Concejo Gustavo Beltramino, al tiempo que expresó que se dio aviso al CISPREN y a su abogado, a efectos de garantizar el acceso libre a la cobertura informativa y para evitar que hechos bochornosos como estos, vuelvan a repetirse.
Pregunta obligada: ¿Qué se trataba ese día?
El episodio reavivó el debate sobre la transparencia institucional y la necesidad de garantizar el control ciudadano sobre la actividad que realiza el Concejo y el municipio en general, debido a que los temas del orden día estaban relacionados, entre otros, a la visita del contador José Ramos* quien presentaba los balances adeudados de varios meses. (*Ampliaremos en nota próxima)
Solidaridad
Las muestras de solidaridad por parte de los oyentes y personas que se anoticiaron por las redes sociales, no tardaron en llegar, una de ellas la realizada por la Concejal Verónica Atlanta, quien expresó: “mi profundo repudio a los acontecimientos ocurridos en la sesión del H.C.D. el 16/9/2025. La forma en que se intentó impedir que la prensa de la localidad filmara la reunión y la discusión que se generó, son un claro ejemplo de violación a derechos fundamentales como la libertad de expresión”.
Análisis
Es importante reafirmar para el conocimiento público, que la Ley 8102, en su carácter de norma local, busca regular aspectos específicos del ejercicio del poder en los municipios, en consonancia con los principios establecidos en la Constitución Nacional y la provincial. Esta ley aborda cuestiones como la organización de la administración pública, los derechos de los ciudadanos y las condiciones para el acceso a la función pública, promoviendo así un marco normativo que refuerza el republicanismo.
La aplicación efectiva de estos principios puede verse amenazada por factores como la corrupción, la falta de transparencia y el incumplimiento de las normas que limitan el abuso de poder. Es fundamental que las instituciones del Estado actúen de manera coherente, sin patoterismos y en respeto absoluto a los principios republicanos.
La participación activa de la ciudadanía en la política es otro aspecto crucial. La educación cívica y la promoción de espacios de debate y deliberación son esenciales para fortalecer la cultura republicana y garantizar que los derechos y deberes de los ciudadanos sean respetados y promovidos. La participación popular no solo legitima al sistema político, sino que también actúa como un control sobre el ejercicio del poder.
Conclusiones
El principio republicano, consagrado en la Constitución Nacional, las constituciones provinciales y respaldado por leyes como la 8102, es fundamental para la construcción de una sociedad democrática, justa y equitativa. Su aplicación efectiva, no obstante, requiere de un compromiso constante por parte de todos los actores involucrados: desde los poderes del Estado hasta los ciudadanos. La vigilancia sobre la integridad de las instituciones, la promoción de la transparencia en la gestión pública y la participación activa de la sociedad civil son elementos esenciales para que el republicanismo no sea solo una enunciación teórica, sino una realidad concreta en la vida cotidiana de todos los argentinos.
Al fortalecer los mecanismos de control y fomentar una cultura de participación, se pueden minimizar los riesgos que atentan contra estos principios fundamentales, asegurando así un futuro más robusto y participativo para la democracia ariense.

