A poco más de 24 horas de disputarse la primera fecha de la Liga Regional de Fútbol de Canals, el Club Belgrano Juniors ha emitido una nota —la cual adjuntamos— en la que informa que los relatores de las radios que ingresen a transmitir los partidos a través de medios de comunicación deberán abonar un ingreso equivalente al valor de cinco entradas. Hoy eso representa unos 50.000 pesos, teniendo en cuenta que cada entrada cuesta $10.000.
La nota no especifica si esta medida también alcanza a quienes asisten a grabar los partidos para pasarlo en la semana por los canales de televisión como lo hace Canal 7 Arias, desde hace 13 años.
Desde la dirección de LRT710 (emisora legal) y de Canal 7 Arias (cuyo titual es Cina Cina Audiovisual y Cultural Asociación Civil), queremos manifestar nuestro rechazo a esta decisión unilateral del Club Belgrano. Incluso si se tratara de una sola entrada, entendemos que no corresponde. En nuestro caso particular, llevamos exactamente 25 años difundiendo la Liga de Canals a través de la gráfica, la radio, la televisión y la web, entrevistando a dirigentes, jugadores, simpatizantes y cubriendo cada actividad que generan los clubes.
Los medios de comunicación hemos contribuido durante décadas a mantener visible al deporte de nuestra región. Los clubes cumplen una función social enorme: generan deporte, contención y comunidad. Si los clubes no existieran, los problemas sociales serían mayores; si no hubiera deporte, tampoco habría deportistas.
Por eso nos sorprende que se tome una medida inconsulta y sorpresiva, que además genera cierta desprolijidad institucional. La propia Liga Regional de Fútbol de Canals utiliza permanentemente a los medios para difundir sus actividades, sus horarios, sus resoluciones y su información. Nosotros somos el nexo entre la liga, los clubes y el público.
Si esta medida se basa en la idea de que las transmisiones radiales le quitan público a los clubes —es decir, que la gente se queda en su casa escuchando el partido en vez de ir a la cancha— nos gustaría saber si existe algún estudio serio que lo demuestre. ¿Está realmente medido? ¿Se puede afirmar con datos concretos?
Porque también podríamos preguntarnos lo contrario: ¿cuántas entradas venden los clubes gracias a la difusión permanente que hacen los medios? ¿Cuánta gente se entera de los horarios, de los partidos y de las campañas de los equipos gracias a las radios, los portales y las transmisiones?
El año pasado, por ejemplo, la Federación Cordobesa de Fútbol estableció en el reglamento del torneo provincial que quienes realizaran transmisiones por streaming debían abonar una cantidad determinada de entradas. Pero esa disposición estaba incluida dentro de un reglamento claro, previamente establecido y conocido por todos.
Aquí, en cambio, se trata de una decisión aislada de un club. Entonces surge la duda: ¿harán lo mismo todos los clubes? ¿Cada institución tomará su propia decisión? ¿O cada uno actuará según su criterio?¿Qué hará la Liga de Canals?
También debemos decir que este tipo de decisiones generan un profundo malestar en los periodistas de los medios de comunicación, que durante años hemos trabajado para visibilizar y defender la labor de los clubes de nuestra región.
Los clubes son asociaciones civiles sostenidas por el esfuerzo de vecinos, comerciantes y dirigentes que muchas veces ponen dinero de su bolsillo, utilizan sus vehículos para viajar a reuniones, gestionan contrataciones de jugadores y dedican innumerables horas de trabajo voluntario. Y lo mismo ocurre con las subcomisiones deportivas: fútbol, básquet, hockey y tantas otras disciplinas que funcionan gracias al esfuerzo de muchas personas.
Pero los medios también trabajamos. También realizamos inversiones importantes en equipamiento y dedicamos muchísimas horas extras a esta tarea. En localidades pequeñas, esos costos son enormes en relación con los ingresos que se pueden generar. Muchas veces el balance económico es mínimo o incluso negativo.
Por eso creemos que poner el foco en cobrar cinco entradas a los relatores termina siendo una discusión menor, un gesto muy pequeño frente a todo lo que aportan los medios a la difusión del deporte regional.
Reiteramos: esta situación genera un fuerte malestar y creemos que debió haberse tratado de otra manera, con diálogo constructivo donde los clubes aprovechen a los medios y no que se nos mire por la dirigencia como enemigos. Esto se debió tratar de manera seria, responsable y dentro de un marco reglamentario claro.
De no haber una revisión de esta medida, no descartamos incluso que los relatores y medios de la región analicen la posibilidad de realizar un paro de transmisiones, coberturas y ceguedad informativa.
Por último, invitamos al resto de los medios de comunicación de la Liga Regional de Fútbol de Canals a plegarse solidariamente a rechazar y repudiar esta medida arbitrariacontra los dos medios de Arias que habitualmente cubren el fútbol local: Radio Nota 89.9 y FM del Alma.
La autogestión frente al abandono técnico
Salvando algunos clubes, la falta de inversiones simples en los estadios es tan evidente que, desde nuestros medios, hemos tenido que recurrir a la autogestión absoluta: llegamos al extremo de construir y trasladar nuestro propio mangrullo desarmable para garantizar una posición de altura que las canchas no proveen. A esto se suma la vulnerabilidad técnica constante: muchas veces las transmisiones se interrumpen porque alguien, por error o descuido, desenchufa nuestras conexiones, o nos encontramos con la total ausencia de Internet, lo que obliga a los medios a costear sus propios sistemas de enlace para no dejar al público sin el partido.
Es insólito que se pretenda cobrar un canon profesional cuando no se garantiza un enchufe cerca que funcione o espacio físico mínimo y seguro «de terceros». La ausencia de espacios (lo ideal serían cabinas de transmisión) adecuadas impide una labor cómoda para el oyente o televidente. Sin conectividad básica, sin protección contra el clima y expuestos al hostigamiento, somos nosotros quienes terminamos «pagando los platos rotos» ante la audiencia por falencias que son responsabilidad de los clubes.
Un atentado a la libertad de expresión
Esta decisión de Belgrano Jrs. no solo representa un obstáculo económico, sino que atenta directamente contra la libertad de expresión y el derecho a informar, principios consagrados en el Artículo 14 de la Constitución Nacional y en tratados internacionales de jerarquía constitucional. Al imponer un arancel arbitrario a los relatores y medios, se está condicionando la libre difusión de los hechos, restringiendo el acceso de la comunidad a la información deportiva y vulnerando el ejercicio profesional del periodismo. Como responsables de LRT 710 Radio Nota 89.9 y Canal 7 Arias, denunciamos que esta medida unilateral ignora que la libertad de decir y de informar no debe ser objeto de peajes ni de censura indirecta, especialmente cuando se trata de estos dos medios (y otros de la zona) que, durante 25 años, han sido el nexo gratuito y constante entre la Liga de Canals y sus seguidores.
Por lo pronto, esperamos que esta vez, que el tema se discuta donde corresponde: en una reunión en el seno de la Liga Regional de Fútbol de Canals, reunión que, además, está pendiente desde el año pasado.
Juan José Stadelmann / Licenciatario de LRT 710 Radio Nota 89.9 y Presidente de Cina Cina Audiovisual y Cultural Asociación Civil, titular de Canal 7 Arias Cina Cina TV.

