Lo que mata es el agronegocio

Medio ambiente 22 de agosto de 2019 Por Cristian Maldonado *
Los incendios en la Amazonia brasileña no son obra de un desastre natural: casi 80 mil focos se multiplican consumiendo uno de los pulmones de la Tierra. Focos fuera de control provocados por ganaderos y madereros al abrigo de la falta de controles del gobierno de Bolsonaro. Se destruye superficie a un ritmo de 1,5 estadios de fútbol por minuto.
incendio-amazonas-frente-de-fuego
El Amazonas está envuelto en llamas, con casi 80 mil focos relevados. El agronegocio le gana terrenos a la selva a fuerza de fuego.

Las terribles imágenes de los incendios en la zona amazónica pueden llevarnos a pensar que se trata de un gran desastre natural, pero la realidad es que es un problema que lleva años y que se profundizó gracias a la falta de controles del gobierno brasileño. “Uno imagina que es una gran llama lo que se está produciendo, pero lo que pasó con el gobierno de Bolsonaro es que al reducirse los controles y las penalidades aumentaron los fuegos en áreas deforestadas”, explicó el biólogo Raúl Montenegro.

El titular de la FUNAM señaló que hay casi 80 mil focos registrados, originados por el agronegocio, y que casi la mitad pasan de la zona amazónica, lo cual “es particularmente crítico”. La superficie destruida en un año alcanza los 4.500 km2, un aumento de un 15 % en la superficie amazónica destruida. “La combinación de deforestación y fuego destruye a un promedio de un estadio y medio de fútbol por minuto. En 10 minutos se destruye una superficie 15 estadios de fútbol”, graficó el premio Nobel alternativo.

En años anteriores, la cantidad de focos rondaba los 45 mil. ¿Qué pasó para que ese número, que ya era por demás problemático, se duplicara? Montenegro dijo que hubo “un desquicio favorecido por Bolsonaro”, que profundizó el problema de “lo que se vino destruyendo pese al enorme esfuerzo por reducirlo”.

“El drama del Amazonas no es solo lo que pasó ahora. Es lo mismo que pasó en Córdoba con las gestiones Schiaretti y De la Sota. Buena parte de la destrucción forestal se agravó durante ese período. En Córdoba queda menos de 3,5 o 4 % de toda la superficie boscosa cerrada. No hay que dejar de ver la enorme destrucción de sojeros y ganaderos en nuestra provincia”, puntualizó Montenegro.

Por otra parte, destacó que “el bosque no son solamente árboles, como creen muchos funcionarios” sino que “cuando el bosque desaparece, desaparece una biodiversidad impresionante”. En el Amazonas, además, se suma otra cuestión: en sus entrañas vive una enorme cantidad de comunidades humanas. “No he visto sensibilidad con eso. En el Amazonas vive gente. En la zona brasileña solamente son 400 grupos distintos”, reveló el biólogo.

Por ahora, el gobierno de Brasil reaccionó de la peor forma. Jair Bolsonaro salió a culpar a las ONG ambientalistas y las acusó de provocar los incendios ellas mismas para perjudicar su imagen. Es más, llegó a tomar la cuestión en tono burlón y dijo irónicamente que se había convertido en “el Nerón del Amazonas”. Sin embargo, consultado sobre si tenía alguna prueba para hacer esa acusación contra las ONG, respondió que no.

Hacia adentro de Brasil, Bolsonaro todavía puede hacer gala de una formidable ignorancia que en él toma un carácter nudista y sale a pasear sin disimulo, pero la repercusión internacional cambia el panorama. La prensa está mirando a Brasil y ya Noruega y Alemania, los dos países que aportaban para el Fondo Amazonas, dijeron que congelarán sus envíos. “Dadas las circunstancias actuales, Noruega no tiene la base legal o técnica para hacer su contribución anual”, dijo el gobierno del país escandinavo.

(*) Periodista, autor y editor de Al Reves.net.ar

Te puede interesar