Verdad y consecuencia: malas prácticas humanas e incendios

Salud y medio ambiente 29 de septiembre de 2019 Por
Más de 150 bomberos, incluidos voluntarios de esta región ya trabajan para apagar el fuego en La Cumbre y Villa Giardino.
incendios

Cambio climático, incendios, inundaciones, aire y agua contaminados son consecuencia de las malas prácticas humanas. Emprendimientos urbanos, avance de la frontera agrícola sobre bosques nativos, zona rural con sembrados sin árboles autóctonos. Pareciera que la Ley Agroforestal  o la Fiscalización y el Control sobre fumigaciones y agroquímicos son adornos para calmar a aquellos que reclaman por un futuro, o un cliché de campaña política vacío de sentido porque en realidad, no piensan en dejarle a las próximas generaciones un ambiente sano.

Vemos el esfuerzo que realiza el personal de bomberos para poder apagar este último incendio forestal que se inició el jueves en La Cumbre y agradecemos al personal de Bomberos Voluntarios de Arias por sumarse en esta cruzada. Sin embargo, continúan siendo deudas pendientes de todos los gobiernos: gestiones nacionales, provinciales y municipales el tema del compromiso serio con el medioambiente.

En Arias no se ha modificado la ordenanza para los metros reglamentarios entre viviendas, escuelas y campos y el uso de agrotóxicos. No lo hizo la gestión anterior y a la actual no parece importarle tampoco.

Es solo necesario dar un paseo por los alrededores del pueblo para ver que hay kilómetros y kilómetros de campos sembrados sin ningún árbol alrededor, ni una sola sombra siquiera. 

El basural de la entrada sobre la laguna sigue siendo la vidriera y la puerta de bienvenida a la localidad.

El jefe de Bomberos de Arias, Jorge Flores comentaba sobre la intensa actividad de estos últimos días que incluyó incendios en campos regionales del este con rastrojos de maíz.

Viajando por las rutas de alrededores también pueden observarse incendios en basurales a cielo abierto y más kilómetros y kilómetros sin cruzarse con un solo árbol. Solo el polvo y el guadal provenientes de la falta de árboles te acompaña en soledad. ¿Hasta cuándo tendrá que esperar la humanidad? ¿No es suficiente el mensaje que la naturaleza está dejando? En fin, interrogantes para continuar trabajando desde el lugar de cada uno, por modificar ciertas injusticias que dependen sólo de pequeñas decisiones.