Macrisis, impuestazo y homofobia

Política 01 de noviembre de 2019 Por
Tres palabras que caracterizan a la gestión macrista por estos días previos a la entrega del poder. ¿La venganza será terrible?
servicios
Macrisis: aumento del transporte, gas, luz eléctrica, disminución de la capacidad de ahorro y del poder de compra

"Cepo" al dólar y al uso de tarjeta de crédito en el exterior, una medida cuyo título fue adjudicado por los medios de comunicación detractores al Kirchnerismo, que hoy justamente, es una medida implementada por la gestión macrista. Se ve que tan mala no resultaba a la hora de cuidar el patrimonio argentino.

Aumento de los servicios, un clásico durante estos últimos cuatro años, que no sirvió más que para engrosar los ingresos de los empresarios que representan los intereses de este rubro, algunos eventualmente devenidos en ministros, como el caso de Aranguren.

No hubo una contraprestación en ingresos hacia la comunidad equivalente. Esto llevó al empobrecimiento de la clase media que perdió poder adquisitivo, de compra, y como consecuencia de esto, disminuyó el consumo, los comercios se vieron afectados y prescindieron de su personal, lo precarizaron o contrataron menos personas.

La falta de movilidad en las ventas de productos de las pequeñas empresas, llevó al cierre de muchas y por ende, dejó a trabajadores en la calles.

Como consecuencia de una liberalización extrema, los precios de productos esenciales como la leche, las carnes, las verduras  y el pan, todos productos que integran la Canasta básica de alimentos,  treparon a precios exorbitantes, que seguramente y como pasa en la Argentina, no volverán prontamente a bajar.

Como si esto fuera poco, la política de desprecio por el otro no cesa. Discutieron el número de desaparecidos, discutieron hechos que ya habían sido juzgados por la Justicia, porque al parecer también piensan que son la Justicia. Dijeron que los derechos humanos eran un curro y comenzaron a quitarle  las pensiones a los discapacitados,  se agarraron de estas frases para seguir ajustando económicamente a todos los programas del Estado, tanto en esta materia, como culturales, sub ejecutando presupuestos a los músicos de la orquesta, cancelando actuaciones, teatros y lugares que antes se utilizaban con otros fines, como los hoteles de Chapaldmalal que fueron el escenario de las juntas políticas de este gobierno que daba en llamarse: el mejor equipo de los últimos años.

Hoy no exigen definiciones y repudio sobre los dichos homofóbicos  del hijo del presidente Bolsonaro de Brasil hacia el hijo de Fernández.

En fin, actitudes que dejan claramente entrever que la dignidad y la aceptación del mensaje que le ha dado el pueblo argentino al presidente actual, sigue sin ser escuchado y menos aún aceptado. Casi en actitud caprichosa se ensaña con el pueblo argentino que es el único que va a pagar los platos rotos de su fracaso económico y de  gestión política.