El IPET 372 homenajeó a ex combatientes

Sociedad 02 de abril de 2019 Por
A 37 años de la gesta de Malvinas los arienses: Jorge Urteaga y Héctor Fernández, brindaron una charla abierta a los alumnos del establecimiento, donde se les rindió un pequeño homenaje a los héroes y caídos en Malvinas
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1 / 2 - Héctor Fernández y Jorge Urteaga en el inicio de la charla con los alumnos del IPET 372

Con enorme gentileza, los ex combatientes se acercaron a la institución en respuesta a la invitación, donde fueron recibidos por el director Hernán Urquiza y el Departamento de Ciencias Sociales.

Pese a su apretada agenda por esta fecha, se hicieron tiempo para continuar poniendo en valor la memoria nacional y el amor a la Patria. 

Mostraron videos y respondieron todo tipo de preguntas que surgieron de los jóvenes y también de los adultos.

Además, alumnos de 4° y 6° prepararon una coreografía e interpretaron el tema: Sobreviviendo de Víctor Heredia.

Fueron inevitables los momentos emotivos y recordar algunos apellidos comunes del pueblo, donde a más de uno se le piantó un lagrimón.

Urteaga enfatizó el hecho de que ellos buscan mantener viva la memoria de Malvinas y dado que por diferentes razones los ex combatientes van muriendo prontamente por estos días, estas charlas son importantes en la medida en que logren transmitir a las nuevas generaciones lo que sucedió allí, que no muera la causa Malvinas, dijo que si al menos un joven ya se interese en esto, ya habrá valido la pena.

“Sí, juro”

“Así empieza la vida de un soldado”, dijo Urteaga y continuó: “el 14 de junio terminó la guerra armada pero para nosotros termina el día en que morimos”.

Las primeras preguntas, surgidas de los alumnos del ciclo básico, fueron referidas al tema de la alimentación, de cómo regulaban la temperatura corporal ante tanto frío, cómo era el refugio, si dormían, qué hacían en un día común, de cómo se enteraron que iban a la guerra, cómo fue cuando volvieron...

“Escobar era el carneador oficial”

En el caso de Héctor Fernández relató que por el lugar donde a ellos les tocó estar, fue muy problemático el tema de la alimentación porque no llegaba ni correspondencia ni comida, entonces tenían que carnear ovejas o abastecerse de otros animales del lugar, fauna marina, etc.

En ese momento narró cómo salían a buscar ovejas y recordó: “Escobar, (también de Arias) era el carneador oficial”, él sabía hacerlo muy bien y le habían encomendado esa tarea.

“Luchábamos por nuestra bandera, ellos por dinero”

Otra de las preguntas fue referida la motivación, de porqué luchaban los argentinos y porqué los ingleses, a lo que Fernández respondió refiriéndose a cuando le tocó estar con los ingleses porque habían caido prisioneros: “Nos preguntaban porqué luchábamos, si nos pagaban y nosotros le señalábamos nuestra bandera (del uniforme), que luchábamos por nuestra bandera y ellos no lo podían creer, porque ellos luchaban por dinero.”

En los relatos de ambos, pudo detectarse algunas cosas en común, como el escaso tiempo de preparación en lo estrictamente militar para esta contienda,  sin dejar de mencionar la nula preparación psicológica, ante el terrible hecho de cómo se enteraban que iban a participar de la guerra.

En este sentido, Fernández relató que se los comunicó su superior cuando  ya estaban embarcados en el avión rumbo a las islas. Mientras que Urteaga, le decía a su padre que no se hiciera problema mientras se subía a un colectivo, que iba y volvía enseguida. Ninguno imaginó cuál era el destino que la vida les había preparado en ese momento.

Los alumnos hicieron preguntas relativas a las hazañas de los héroes y los barcos que habían logrado hundir los soldados argentinos y también hubo referidas a la actualidad, de cómo fue volver a Malvinas , al cementerio de Darwin después de tantos años, a lo que Héctor Fernández relató:

"Una de las cosas de las que me sentí orgulloso, no entendía nada,   fue cuando volví a Malvinas, en el 2010.  Los ingleses, donde hubo un combate les han hecho unos monolitos a sus caídos,  y donde murieron jefes les hacen uno más pequeño. Bueno, ese día estábamos caminando hacia el cementerio de Darwin y vimos una persona que estaba arrodillada ahí, en un monolito y nos pusimos a hablar y nos dijo que era un soldado de los paracaidistas de John quien tuvo un alto rango y este hombre había sido soldado de él. Y lo que más nos sorprendió es que nos pidió permiso para sacarse una foto con nosotros. Y se paró y vimos que le faltaba una pierna que la perdió en combate y nos saludó con saludo militar y se sacó una foto y nos abrazaba y nos dijo que cuando él fue a Malvinas tenía 28 años y que nosotros éramos unos “boys” pequeños pero que teníamos un alto grado de valor y coraje. Y era un honor para él sacarse una foto con nosotros. Y eso me sorprendió y esto siempre lo cuento como algo del respeto que tienen ellos a nosotros." Dijo Fernández.

A lo que Jorge Urteaga aportó: "El soldado que lo mata a John es de apellido Ledesma y vive en Carlota".

Con respecto a la identificación de los restos óseos de las tumbas que citan: soldado solo reconocido por Dios, que se encuentran en Darwin, ambos reconocieron estar de acuerdo con esta tarea, si bien en un principio hubo algunas resistencias, ahora entienden que es sanador para las familias y que fue una buena decisión.

Queda claro que el proceso cruel de desmalvinización que impusieron los militares cuando los jóvenes retornaron al continente, fue una de las causas que continúa causando dolor en los corazones de los ex combatientes. No fue suficiente con mandarlos a la guerra sin preparación de ningún tipo, ni del dolor que sintieron al tener que rendirse, jugaron con los sentimientos patrióticos de toda la nación argentina y luego impusieron esa suerte de censura para referirse al tema Malvinas.

Por este motivo, es que los ex combatientes continúan ahora en épocas de democracia, enseñando y compartiendo eso de lo que sí se debe hablar, no sólamente porque hace a nuestra memoria  y cultura nacional, sino también porque resulta sumanete sanador. Viva la patria.